Estos 7 alimentos nos hacen envejecer más rápido

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Se sabe. No podemos detener el tiempo. Nadie puede. Siempre hacia adelante. Es decir, todos -excepto Benjamin Button- envejecemos. Es irreversible y universal. Y natural. Pero aunque parezca lineal, no lo es. Como un elástico, el tiempo se puede alargar o acortar. Y para eso sólo contamos con una herramienta (¿por ahora?): el estilo de vida.
Se conoce bien también que se trata de una elección. Claro que la opción que nos sirve, la que vale, la que estira el tiempo, es la menos sencilla. Porque requiere sacrificio y voluntad. El camino más largo. Es que no existen atajos en estos asuntos. Pero ahí está. Al alcance de cualquiera, o al menos de la gran mayoría.
Es una decisión. Cuidarse en la comida, evitar el cigarrillo, el alcohol y las drogas y hacer ejercicios regularmente es la vía que hay que seguir si queremos estar saludables y vivir más y mejor; elegir la otra puerta, que saltea el sacrificio, es un atajo casi seguro a detener el tiempo definitivamente, acostados bajo tierra.

Pero es la comida la base de todo. Si al menos podemos ser más conscientes en nuestra alimentación ya estaríamos ganando más de media guerra. Porque no da lo mismo una comida que otra, aunque sirva para alimentarlos.

Cómo empezar no importa. Hay quienes creen en el shock (de un día para otro abandonar las comidas menos saludables); mientras otros prefieren el gradualismo (el ir de a poco). Sea como fuera, lo importante es arrancar.
En ese plan entonces, veamos una lista de 7 alimentos que armó el diario El País de España que se sabe que aceleran el envejecimiento, y sus sustitutos saludables. Son pequeñas variaciones que pueden provocar grandes cambios. Porque lo importante es empezar, no importa cómo. Animate.
1. Galletas de arroz

Se ha encumbrado como el snack saludable. Su popularidad es tal que actualmente se comercializa en múltiples variedades y con recetas variadas: con un glaseado de yogur, con chocolate con leche, con distintas especias, etcétera. Lejos de ser beneficioso, este tipo de preparados tiene un alto índice glucémico y puede causar picos en los niveles de azúcar en sangre. “Consumidas sin mesura, pueden asociarse al aumento de peso”, explicó Josefina Vicario, de Clínicas Vicario.
El sustituto: zanahoria

Una buena alternativa puede ser “los alimentos ricos en carotenoides, presentes en muchas hortalizas de color rojo como los tomates o las zanahorias”, asegura la dermatóloga, integrante de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), Lorea Bagazgoitia. Estos pigmentos naturales tienen un fuerte poder antioxidante y además “reducen el riesgo de quemaduras solares [otro factor de envejecimiento prematuro], aunque nunca sustituyen a la fotoprotección”, añade la experta.
2. Manteca o Margarina

Desde la Harvard Medical School alertan de que hay que evitar ambos alimentos o tomarlos con moderación ya que son ricos en grasas saturadas. Incluso las que se venden como bajas en este tipo de grasas. En 2015, la revista Photochemistry and Photobiology se hizo eco de un llamativo estudio en el que se evaluaron la influencia de las grasas trans, el daño oxidativo y la función mitocondrial en la piel de ratas expuestas a radiación ultravioleta (UVR). Los resultados mostraron que las grasas hidrogenadas (como las que contienen la margarina y la manteca) se correlacionan positivamente con el grosor de la piel y las arrugas.
El sustituto: aguacate

“La oxidación progresiva de nuestro organismo, provocada por los radicales libres, es la causante del envejecimiento de nuestros tejidos y de la aparición de muchas enfermedades crónicas. Una alimentación adecuada, rica en antioxidantes, puede ayudarnos a mantenernos sanos y con un aspecto más joven durante más tiempo”, explica la Izaskun Astoreca Naverán, especialista en medicina estética y nutrición en la Clínica Biolaser. La vitamina E es un antioxidante que se encuentra en alimentos como el aguacate o el aceite de oliva.
3. Bebidas azucaradas

A estas alturas todos sabemos que las bebidas azucaradas son malas para la salud. Incluso las edulcoradas están en entredicho. Y el problema no solo está en el azúcar, las altas concentraciones de cafeína pueden afectar a la calidad del sueño, algo que se “asocia con un aumento de los signos de envejecimiento intrínseco, una función disminuida de la barrera cutánea y una menor satisfacción con la apariencia”, concluye un estudio del Cleveland Medical Center, en EE.UU.
El sustituto: agua

¿Cuándo dejó de ser popular la esencia de nuestra existencia? Si te produce profundo sopor beber agua sola, prueba añadir rodajas de limón, que, aunque no esté demostrado que adelgace, aporta un toque de sabor.
4. Papas fritas

Ni artesanas, ni ecológicas, ni hechas en casa. Las papas fritas también aportan productos finales de glicación avanzada (AGE), aunque “el principal motivo para evitar el consumo de papas fritas no es tanto la acumulación de estos compuestos como el hecho en sí de comer papas fritas ya que tienen una baja calidad nutricional y una alta aportación energética”, afirma Ursúa. Este tipo de alimentos está relacionado con el exceso de formación de radicales libres que acortan la vida y envejecen prematuramente la piel.
El sustituto: batata

Este alimento es rico en vitamina C, que ayuda a retrasar la aparición de arrugas, según una investigación publicada en The American Journal of Clinical Nutrition. Aunque tampoco vale hincharse, Ursúa recuerda que “de nada vale que cambiemos las papas fritas por boniatos para evitar los AGE’s si luego estamos todo el día en el sofá”.
5. Carnes procesadas

La Organización Mundial de la Salud ha sido clara: las carnes procesadas no son buenas para la salud. Entre otras cosas, contienen aditivos relacionados con la inflamación y que también pueden dañar el colágeno de la piel (lo que acentúa arrugas y marcas de expresión). También debemos mirar su preparación: “No hay que abusar de tostadas, fritos, ni de alimentos preparados a la brasa”, asegura Ursúa, quien aclara que las cocciones a altas temperaturas o quemar los alimentos puede producir compuestos —como la acrilamida— que son dañinos para la salud.
El sustituto: tofu

Ursúa recomienda como alternativa “una alimentación basada en productos vegetales”. Bagazgoitia coincide y aconseja el consumo de “frutas y verduras ricas en antioxidantes”. Y si lo que queremos son proteínas, también hay opciones: “Las legumbres también aportan este nutriente”, afirma Naverán. Otra opción puede ser el tofu, que —según estudios— tiene propiedades antiinflamatorias. Y si lo vegetariano no es lo tuyo, los expertos recomiendan el pollo o el pavo. 
6. Barritas de chocolate

Las barritas de chocolate contienen cacao altamente procesado que ha perdido la mayoría de sus componentes beneficiosos para la salud, como los flavonoides (antioxidantes naturales). Por si fuera poco, contienen grasas hidrogenadas, harinas de baja calidad (cuando hay galleta de por medio) y azúcares añadidos. Un cóctel explosivo.
El sustituto: cacao puro

O casi. Es la única forma de disfrutar de este manjar de forma saludable. La tableta tiene que tener al menos un 70% de cacao para conservar realmente todos sus nutrientes.
7. Sal

El condimento estrella, con el que tenemos una relación demasiado apasionada, podría ser el causante de lesiones cutáneas producidas por la dermatitis atópica, según apunta una investigación alemana publicada en Science. Las conclusiones demostraron que el cloruro de sodio podría promover las respuestas alérgicas de la piel como es el caso de la dermatitis. Además, alertan desde la Harvard Medical School, este elemento también deshidrata y hace que nuestra piel esté más seca.
El sustituto: orégano y otras hierbas

La solución a la adicción a lo salado pasa por un inevitable cambio de chip. Los expertos recomiendan sustituir paulatinamente la sal por condimentos o especias que realcen el sabor de tus comidas: “Entre los que usamos de forma habitual para cocinar hay algunos muy ricos en flavonoides como el orégano o el tomillo”, concluye Astoreca Naverán.
@clarin

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